ATENCIÓN PSICOLÓGICA PARA PERSONAS CON PÉRDIDA DE AUDICIÓN

Tal vez sea oportuno recordar que siempre son los padres los que dan el lenguaje al niño, sea oyente o sordo, en el simple y trascendente juego de amarse.

Bienvenido

Mi recorrido ha sido intenso, pero el anhelo de ejercer esta profesión siempre fue mayor. Compenso la discapacidad de la comunicación con el uso de audífonos y la labio lectura. Trabajo con adultos y niños con sordera, con familiares y profesionales vinculados a este déficit. Aquí podrá ver parte de mi trabajo y también participar de actividades, grupos, foro, leer artículos, y realizar consultas.

¿Por qué consultar?

Toda sensación de malestar, disconformidad, impotencia ante los hechos, o situaciones que nos tienen cansados y queremos cambiar son motivos de consulta. La consulta siempre es personal y esta relacionada con la vida de uno. La vivencia de tristeza, perplejidad o indiferencia (no consultar, no querer hablar del tema) restarle importancia, son propias de las mismas dificultades que se viven.

De padres a padres

Tienes un hijo diferente, es sordo. Pones todo de ti para rehabilitarlo. Buscas un buen Médico, aquí o en otros lados; una buena Fonoaudióloga que lo trate, una escuela que lo forme culturalmente, y buenos, o mejor dicho, los mejores audífonos. Todo esto está muy bien, pero... ¿te acuerdas que es un niño?...

Libro de visitas

Si luego de visitar el sitio tiene interrogantes, desea saber mas, se ha integrado a actividades o tiene nuevas expectativas, hemos ganado ambos. Lo invito a dejar su comentario en este libro que tiene páginas desde el año 2005. Aquí encontrará comentarios, opiniones, sugerencias y saludos de visitantes, miembros del grupo y ex pacientes.

"Entiendo por sordera la vivencia subjetiva de la falta, consecuencia de un déficit auditivo, que altera los afectos y el deseo. Y solamente en la escucha de la particularidad es posible pensar que nos ha sucedido y recorrer un arduo camino que nos lleve al origen del malestar. Luego, como una fuerza increíble nos mantenemos “fiel a nuestro deseo”. Adhiero a comprender la sordera en este amplio sentido, es el que guía mi trabajo y mi práctica. Dejando la expresión “hipoacusia” como la referencia medica, que cuantifica, mide lo que falta, delimitando, en tanto un menos, la función de oír. Adhiero a comprender la sordera como un intimo sufrimiento y un intenso deseo de escuchar." Lic. Gabriela M. A. Planas